La frase

No hay inversión más rentable que la del conocimiento". Benjamín Franklin

jueves, 5 de febrero de 2015

Los 7 hábitos del emprendedor eficaz. Basado en Stephen Covey. Autor: Simón Alberto Milá de la Roca Giménez



Estuve recordando que muchos años atrás leí el famoso libro “Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva” de Stephen Covey y me pareció interesante adaptar sus valiosos consejos a las actividades diarias de los emprendedores, ya que esto les permitiría alcanzar logros importantes porque, en muchos casos, los malos hábitos de nuestra vida cotidiana nos impiden surgir e impiden que surjan nuestros emprendimientos.


Hay que recordar que cada creencia, cada acción, cada hábito y cada emprendimiento comienza en nuestro pensamiento y se hace sostenible por nuestra voluntad, constancia y determinación. Nuestros hábitos son el software de nuestra vida y éstos determinan nuestras acciones automáticas, nuestras respuestas subconscientes.
El primer hábito señalado por Covey se refiere a la Proactividad. ¿Te imaginas a un emprendedor que no sea proactivo? Eso casi imposible.
Un emprendedor debe tener la disposición de asumir nuevos desafíos constantemente, porque en general, por más planificado que sea un emprendedor, el ambiente natural del emprendimiento es la incertidumbre. En este tipo de ambientes como el que caracteriza a Venezuela en esta época, se debe tener un alto nivel de conciencia y una conducta de responsabilidad, comprendiendo muy bien sus frustraciones y realizaciones, los retos por asumir y sus consecuentes respuestas, además de comprender y dominar su ambición.Un emprendedor debe ser proactivo, porque las diferentes etapas del emprendimiento iniciado van a requerir que el individuo asuma diferentes roles con distintos grados de complejidad y para ello no solo se requieren habilidades, destrezas y competencias sobre emprendimiento, sino que van a ser demandados grandes dosis de disposición para asumir retos.
El segundo hábito fue llamado por Covey como así: Empiece con el fin en la mente. Obviamente si un emprendedor no tiene idea de hacia dónde quiere llegar, mucho menos podrá iniciar la trayectoria con alguna posibilidad mínima de dar en el blanco.
Se requiere ser el primer líder de uno mismo y comprender que el destino de uno como persona y el de nuestro emprendimiento, en gran medida dependen de nuestras acciones, por lo que es necesario comprender e internalizar el por qué de la existencia de nuestro emprendimiento y su misión de fondo, más allá de la mera generación de riquezas. También es indispensable que el emprendedor comprenda e internalice la visión de futuro de su proyecto.
Por supuesto, un emprendedor eficaz no podría serlo si no establece un Orden claro en las prioridades. De eso se trata el tercer hábito definido por Covey. Debemos encontrar las diferencias entre lo importante y lo urgente porque esto es determinante para definir la prioridad y la calidad de las decisiones que se tomen a diario y así hacer más productiva la existencia y el desempeño de nuestro emprendimiento.
El autor define como urgente a las actividades que requieren acciones inmediatas y como importantes a aquellas actividades que se relacionan directamente con los resultados. De esta forma, en el desarrollo diario de nuestras actividades nos toparemos con actividades que en estado de crisis serán simultáneamente urgentes e importantes, otras que serán importantes, pero no urgentes, por lo que la administración del emprendimiento estará siendo proactiva. Estos son los cuadrantes en los que un emprendedor debe mantener su gestión continua de las actividades claves, porque de esa forma se pueden definir los objetivos y metas en el corto, mediano y largo plazo, aunque en la Venezuela actual, caracterizada por cambios constantes en el entorno económico, político, jurídico y social, las planificaciones tienden a proyectarse simplemente a mediano plazo.
Procurar y garantizar el beneficio de todos los relacionados al emprendimiento es una de las principales tareas del emprendedor que actúa de buena fe y se toma su proyecto en serio. Si algunas de las partes sale perjudicada, el emprendimiento se hará inviable. Covey definió el cuarto hábito como Piense en ganar-ganar.
Siempre, en cualquier relación personal, laboral o comercial, el beneficio mutuo debe ser la premisa. Esto contribuye a equilibrar las relaciones humanas y a alcanzar la satisfacción colectiva.
Está suficientemente demostrado y documentado que no comprender y no actuar en concordancia con este principio, es la principal causa de grandes fracasos y conflictos sociales, políticos y comerciales.
El quinto hábito definido por Covey nos indica que se debe procurar primero comprender y después ser comprendido. Sabiamente, el autor define la suprema importancia de la comunicación y con ello podemos entender que si un emprendedor no hace una lectura clara sobre las necesidades de sus potenciales clientes o usuarios, no podrá definir su propuesta de valor, ni su producto mínimo viable. Es determinante identificar claramente, con elevado nivel de precisión, las necesidades que debemos satisfacer a nuestros clientes en el presente y en el futuro. Después de allí, estamos en condiciones de hacernos escuchar, exponiendo nuestra propuesta y dándole más oportunidades a nuestro emprendimiento.
Hacer sinergia es el penúltimo de los siete hábitos. Al comprender la importancia de alcanzar resultados superiores a los alcanzados individualmente cuando se está trabajando colectivamente de forma eficaz, se logran resultados aún mayores. Simplemente hay que entender que el resultado del trabajo colectivo es superior al trabajo individual, pero solo cuando se hace bien.
Cuando estamos emprendiendo, no todos los trabajos colectivos se hacen bien, por lo que no todos los procesos que se creen sinérgicos necesariamente lo sean. De allí la importancia de mantenerse proactivo y adaptado continuamente nuestra gerencia sobre el proyecto, innovando, creciendo, dándole nuevos enfoques al emprendimiento, pero con la firme intención de obtener conocimientos validados.
El séptimo hábito descrito por Covey consiste en afilar la sierra o en tomar un descanso reparador para poder observar desde otra óptica nuestro emprendimiento y sus distintas aristas, originando esto la posibilidad de hacer ajustes, de redefinir objetivos y metas y de ampliar la visión del proyecto. Si no podemos redefinirnos sobre la marcha, reinventarnos, hacer reingeniería de nuestro emprendimiento basados en los constantes cambios del entorno, nuestro emprendimiento tendrá pocas posibilidades de sobrevivir.
Internalizar de forma personal los siete hábitos definidos por Stephen Covey es una necesidad para muchas personas, pero estoy seguro de que aplicarlos en el desarrollo y evolución de un emprendimiento representa un hecho que marcará la diferencia entre la evolución continua o la muerte de nuestro negocio o proyecto.

domingo, 28 de julio de 2013

7 Things Project Managers Should Do Every Day (By Susanne Madsen)

As a project manager, you are the one others turn to for day-to-day decision-making, direction and issue resolution. It is important that you set a good example and seek to be the best you can every single day. The 7 areas below will help you achieve that.

Focus on customer needs
The single biggest success factor for a project is whether it delivers what the customers really need. Not only will that create a happy customer, it will also dramatically increase your success as a project manager. The tricky part is that customer needs aren’t necessarily synonymous with what the customers say they want. Outstanding project managers focus on the customer’s real needs and seek to uncover the reasons behind the requirements. They do that through enquiry and by consistently learning about the client’s business.

Keep your promises
As a project manager is it absolutely essential that what you say and do is credible and that your clients and stakeholders trust you. When you take on an action or commit to a deadline – however big or small – always deliver it when you said you would. This is also true when it comes to chasing other people for the actions they take on. You will gain an enormous amount of respect for being effective, timely and reliable and it will be easier for you to plan and execute the project with minimal resistance. Set a good example in everything that you do.

Be proactive
They key to success for any manager and leader is to be proactive and consistently focus your efforts and attention on the long-term as opposed to being reactive in the present moment. Too often we get caught up in urgent or unimportant activities and we procrastinate on the big important things such as planning and initiating the project properly, writing the business case, learning about our client’s business or taking the time to build strong relationships with our customers and team members. Don’t sit back and wait for things to happen. Take the initiative as a matter of course.

Support your team
Your team is the project’s biggest asset so nurture it and enable each individual team member to thrive. Allow for people’s individuality, play to their strengths and give them the support they need to succeed. To build a great team, spend one-on-one time with people on a weekly basis. Ask them what you can do to help, what they worry about and how you can assist them in working more effectively. Never be afraid to ask questions and to lend a helping hand. One of your most important roles is to remove blockages so that your team can get on with its work.

Delegate
If you are to add maximum value, you must learn to delegate. This will help you create space to concentrate on the big picture and on the strategic aspects of the project. Tracking timesheets, taking minutes and planning detailed work-streams are important aspects of a project, but it’s not important that you do them. Get a project administrator on board or train your senior team leads to take on a more senior role. Not only do you develop their skill set, you also free yourself up to focus on customer relationships, communication, team building and setting the vision.

Challenge the status quo
It is no longer enough to turn up for work and deliver a project the way we used to. The global crisis has meant that everything is being scrutinized and that executives are constantly on the look-out for how we can deliver change in a better, cheaper and faster way. You need to challenge the status quo on a daily basis and help identify how the team can work smarter, what new technologies you can employ, which extra benefits you can deliver and how project processes can be improved.

Stay calm under pressure
As a project manager you are under daily pressure to deliver, make decisions and sort out issues. You need set a great example by managing your state of mind and remaining calm when the pressure is on. Maintain a balanced perspective and think of solutions rather than placing blame or making knee-jerk decisions. In situations of conflict, take on the role of a mediator and convey both sides of the argument. Whatever you do, do it well; as the way you conduct yourself is the most you can ever expect from your team.

Questions:
How good are you at doing each of these activities on a daily basis?
What is the biggest action you take away from this?


Susanne Madsen is a project & program manager, mentor & coach, and author of The Project Management Coaching Workbook. She has over 15 years experience in managing and rolling out large change programs. You can read more from Susanne on her blog.

viernes, 12 de julio de 2013

¿Hay entorno para crear? (Tomado de El Mundo, Economía y Negocios. 09.07.2013)

Venezuela se ubica en la posición 114 del Índice Mundial de Innovación 2013 (Argélida Gómez)




Innovar no es solo creación, se requiere de una adecuada combinación de factores en varios frentes: instituciones, competencias, infraestructura, integración en los mercados globales y vínculos con la comunidad empresarial. En el Índice Mundial de Innovación 2013,  recién publicado por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (Ompi) de la ONU, Venezuela se ubicó en el puesto 114. 

El país remontó cuatro peldaños con relación al año 2012, cuando ocupó el escalón 118; pero sigue en el foso de la clasificación regional, solo por encima de Nicaragua y muy distante de Costa Rica, que está en la casilla 39 a escala global y en la primera de Latinoamérica.

Sin embargo, el país tiene puntos fuertes en algunos indicadores como la matrícula universitaria (su mejor subíndice global, puesto 12), la oferta empresarial de adiestramiento formal (18), la exportación de servicios audiovisuales (31), o los trabajadores del conocimiento (puesto 41), pero para mejorar su rendimiento y clasificación se debe revisar el desempeño del país en categorías como Instituciones y Desarrollo de Mercado, en las que ocupa el lugar 142,  última posición del ranking global. 

El Índice Mundial de Innovación 2013 comprende 142 economías de todo el mundo y utiliza 84 indicadores relativos a la calidad de las principales universidades, la disponibilidad de microfinanciación y acuerdos de capital de riesgo, entre otras variables que evalúan las capacidades y los resultados ponderables en el ámbito de la innovación. 

La Ompi destaca que el índice  - que se alimenta de fuentes de datos como Unesco, Banco Mundial,  Agencia Internacional de Energía, investigaciones del Foro Económico Mundial, etc.- se basa en una "metodología de computación transparente y replicable con 90% de confianza por cada clasificación (Índice Mundial de Innovación, subíndices de resultados e inversiones en innovación)" y un análisis de los factores que incide en los cambios anuales de los resultados.

El estudio constituye una guía de las capacidades y resultados en innovación de todo el mundo. Se tiene en cuenta la función fundamental que esta desempeña como motor del crecimiento y progreso económico y la necesidad de que exista una visión amplia y horizontal de la misma aplicable a las economías desarrolladas y emergentes. 

La ONU lo considera fundamental (el secretario general, Ban Ki-moon, participó en la redacción del informe final), ya que se ha convertido en un útil instrumento de referencia que facilita el diálogo entre el sector público y el privado, en cuyo marco tanto políticos como empresarios y sectores interesados pueden evaluar con regularidad los progresos.

Es pues una medición espejo que permite a los países orientar las políticas y revisar las prácticas más extendidas de innovación y progreso. "Los aspectos en los cuales se centra el índice hacen del informe una valiosa guía para los encargados de elaborar las políticas a la hora de establecer estrategias en sus respectivos ecosistemas de innovación", dijo el director general de la Confederación de Industrias de la India, Chandraji Banerjee.

En general, las autoridades de la Ompi observan un precavido optimismo en lo que respecta a la inversión global en investigación  y desarrollo (I+D), que aumentó 10% en lo tocante a las 1.000 principales empresas basadas en I+D, así como una notable estabilidad entre las naciones más innovadoras. 

Desempeño local

El índice (http://www.globalinnovationindex.org) se calculó a partir del promedio de dos subíndices. Uno de ellos tiene que ver con los recursos invertidos en innovación, que evalúa elementos de la economía que incorporan actividades innovadoras. Se divide en cinco pilares1 Instituciones, 2 Capital humano e investigación, 3 Infraestructura, Desarrollo de los mercados y 5Desarrollo empresarial.

El otro subíndice es el de resultados de la innovación, que refleja datos reales sobre desempeño. Se divide en dos: 6 Producción de conocimientos y tecnología y 7 Producción creativa.

Hay que destacar que a pesar de la crisis presupuestaria de los últimos años, las universidades venezolanas se ubican en el puesto 49 del QS University Ranking (top 300), un punto fuerte que mejora la clasificación del país en el índice de innovación. 

No obstante, la brecha en los resultados de Venezuela se debe principalmente al manejo institucional-regulatorio y político-económico y se ubica principalmente en las categorías Instituciones y Desarrollo de Mercados. 

En esta última se miden indicadores como créditos, inversiones y comercio, y en la primera se analizan entorno político, regulatorio y de negocios, que valoran indicadores como estabilidad política, efectividad gubernamental, libertad de prensa, reglamentos de ley, despidos, salarios, facilidad de negocios, pago de impuestos y manejo de bancarrota. Todos estos constituyen puntos débiles en los que el país  ocupa la última posición.